Caprichos del destino, Alemania lo vio nacer un noviembre de 1966, pero su traslado a España a muy temprana edad convirtió este hecho en algo anecdótico.
En su ambiente familiar se respiraba fotografía por todas partes, su abuelo, su tío, grandes profesionales que guiaron sus primeros pasos, con los que aprendió a amar lo que se veía más allá de un cuerpo oscuro y un grupo de lentes cristalinas.
A caballo entre su querida Alcoy y la ciudad de Cibeles y Neptunos, nació un capturador de sueños y realidades, un inventor de imágenes capaces de crear silencio. Me atrevería a decir que su primer guiño lo realizo con el cierre de las cortinillas de una Minolta SRT101B. Con 11 años y ya sabiendo lo que era revelar fotos en el estudio de su tío, convierte a la naturaleza, otra de sus pasiones, en su principal fuente de inspiración.
Tras años de juegos con diferentes cámaras que le sirvieron para educar su sentido grafico y de composición, empieza a coquetear con la fotografía de aproximación, y con 22 años realiza su primera exposición.
Así, con la experiencia que se adquiere en cada disparo, con las sorpresas que depara cada revelado, con el análisis de cada sobre-exposición, contraluces y barridos, decide dar el paso, a mediados de los 90 comienza a dedicarse a la fotografía y el diseño grafico de manera profesional. Fede aúna las dos tendencias fotográficas, rinde culto a los sistemas tradicionales, admirando su encanto pero sin olvidar las nuevas evoluciones tecnológicas que ofrecen nuestros tiempos. El resultado final puede ser artístico o documental, dependiendo de si es fruto de su fantasía o de la realidad, pero siempre mostrando su estilo. Esto le lleva a publicar sus primeras fotos en la revista de Moros y cristianos, el Ciudad, la Tierra, el Información, etc.
En los últimos años ha incluido la fotografía de espectáculos en su extenso catalogo, que por fin ve la luz en esta memorable página... Como el visor de una de sus cámaras, a través de sus gafas cuadradas, trata de inmortalizar lo bello que sigue quedando en nuestra naturaleza y el encanto de lo cotidiano. Gracias por tener esa diferente y sorprenderte manera de ver las cosas, por sacar cada día de una de tus miradas la magia que a otros se nos escapa.
“La fotografía son pequeños trozos de vida que se ponen al alcance de nuestra mano, permiten parar el tiempo y disfrutar de las maravillas de este universo.”
La opinión de unos amigos